Llevo unas horas en las que no he parado de escuchar la palabra suicidio. Es como una novedad, algo que a muchas personas sorprende, pero lamentablemente no por el hecho en sí sino porque la última víctima ha sido una persona famosa a la que la sonrisa la acompañaba siempre, y tal vez por eso ha cogido de sorpresa a todos los que no entienden que uno puede decidir acabar con su vida aun habiendo sonreído unos días antes.
Hay que decir que hay muchas personas que acaban con su vida porque para ellas estar entre nosotras se ha convertido en un martirio insoportable y necesitan apoyo para no llegar al límite.
Hay que decir que el drama de los suicidios se sabe hace mucho, y a pesar de las advertencias no se hace nada al respecto porque lamentablemente las personas afectadas por este problema no están en disposición de hablar en muchos casos.
Hay que decir que cuando se ha advertido, por parte de quién puede hacerlo, de la situación de abandono de la salud mental por los y las responsables de las Administraciones Públicas, se ha mirado para otro sitio cuando no se han burlado de ello.
Hay que decir que hoy en día el cuidado de la salud mental depende del dinero que tengas para pagártela y eso es una grandísima discriminación.
Hay que decir que hay muchas personas afectadas y tocadas por esta falta de atención, no solo los afectados sino también sus familiares y amigos, y que todos son olvidados por la Administración y por ende, de la sociedad.
Hay que decir que más allá de los mensajes que se puedan hacer en apoyo de la familia de una fallecida, por más conocida que sea, y del reconocimiento a su obra, la de una gran actriz como Veronica Forqué, ahora hace falta algo más, ahora es necesario que las Administraciones, y los y las políticas de turno, actúen y legislen una atención a la salud mental digna para todos y todas, que consiga que nadie quede en el olvido.
Hay que decir que al final ninguna víctima puede quedar en el olvido, y que cada persona que se suicida es un ser humano para el que la sociedad ha fallado.
Esperemos que algo cambie.

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